La industrializacion de los hidrocaburos


Planta de Río Grande, ¿industrializará el gas natural?


Saul Escalera                           

“Aseverar que con la puesta en marcha de la planta de separación de licuables de Rio Grande comienza la industrialización del gas natural en Bolivia es un eufemismo porque hace ya más de 30 años que en Bolivia existen plantas de separación de licuables en operación”, sostiene el ex Gerente de Industrialización de YPFB.




Saul J. Escalera - Durante la inauguración de la planta de Rio Grande en Santa Cruz el pasado 10 de Mayo de este año, el Lic. Villegas, presidente de YPFB manifestó “con la puesta en marcha de esta planta de separación de licuables de Rio Grande comienza la industrialización del gas natural en Bolivia”. Esta declaración se ha convertido en el slogan del Gobierno Nacional y ha sido publicado en todos los diarios del país como propaganda pre–electoral para las elecciones nacionales del 2014.
El aseverar que con la puesta en marcha de la planta de separación de licuables de Rio Grande comienza la industrialización del gas natural en Bolivia es un eufemismo porque hace ya más de 30 años que en Bolivia existen plantas de separación de licuables en operación; en efecto Caranda y Rio Grande en SCZ entraron en operación el año 1980 y desde el año 1995 hay 3 plantas operando en Bulo-Bulo en CBBA. Luego, si la separación de los componentes licuables del gas natural boliviano es “industrialización”, entonces ¿hemos estado industrializando el gas natural desde hace 30 años?. En nuestra opinión recién lo haremos con la puesta en marcha de la Planta Urea-Amoniaco en Bulo-Bulo a partir del 2015.

El verdadero concepto de industrializar el gas natural es “la actividad de transformación química de los componentes mayoritarios del gas natural boliviano que son metano y etano (90% y 7% respectivamente), para transformarlos en productos terminados de valor agregado y de utilidad a la sociedad”, como olefinas y PVC; fertilizantes, (urea, amoniaco y NPK) reactivos endulzantes de gas natural y reactivos de flotación de minerales (aminas primarias), solventes industriales para purificar metales (aminas secundaria y terciaria); emulsificadores de asfalto (aminas cuaternarias), metanol, poliestireno, acrilatos, fomaldehido, glicoles, solventes para pinturas, hexano, DME, diesel, etc.; en realidad existen más de 1000 productos derivados del metano y etano.

En resumen, la planta de Rio Grande sólo producirá GLP en base al propano y butano que son componentes minoritarios del gas natural boliviano (apenas 2%), mientras que el metano y etano – que son los más abundantes con 90% y 7% respectivamente – seguirán siendo exportados al Brasil como gas seco, privando a Bolivia de la materia prima para su industria petroquímica. Además, la capacidad de la planta de Rio Grande inaugurada recientemente es de 10 millones de m3/día de gas natural de la corriente de exportación que va al Brasil, lo que quiere decir que 20 millones de m3/día de gas rico seguirán siendo exportados al país vecino. Por lo tanto, no engañemos al pueblo al decir que con la planta de Rio Grande comienza la industrialización del gas boliviano.

1. Industria Petroquímica en Bolivia.

Sostenemos que Bolivia está atrasada en el desarrollo de la industria petroquímica a pesar de que es el segundo país con mayor reserva de gas natural en Sud América después de Venezuela – actualmente 12 TCF – que debían servir para desarrollar plantas petroquímicas en el país.
Después del descubrimiento de grandes yacimientos gasíferos durante las dos últimas décadas, los gobiernos de turno y los ejecutivos de YPFB no diseñaron estrategias serias con una visión de país exportador de productos petroquímicos de alto valor agregado. Hace tiempo que era necesario que se elaboren los estudios de pre-factibilidad correspondientes para la localización y construcción de plantas petroquímicas en varios puntos estratégicos del país, pero no lo hicieron y prefirieron exportar el gas natural rico al Brasil y la Argentina como materia prima barata con el fin de lograr ingresos rápidos para el TGN boliviano.

No estamos en contra de la exportación del gas natural al exterior, pero tal como el autor de este artículo expresó hace 10 años en su propuesta “Industrialización del Gas Natural Boliviano – Ventajas para Bolivia”, lo más conveniente para Bolivia era que desde hace una década por lo menos 50% del volumen exportado (20 millones de m3/día) sea retenido en el país para desarrollar la industria petroquímica. En nuestra opinión, faltó visión y voluntad política, tanto del ministro de Energía e Hidrocarburos como en el Directorio y Presidente de YPFB de turno para elaborar proyectos petroquímicos en beneficio del país.

2. Visión para el Desarrollo de la Industria Petroquímica en Bolivia

En febrero 2006 por decisión del gobierno de Evo Morales se estableció la Gerencia Nacional de Industrialización (GNI) dentro la estructura de YPFB con el autor de este articulo como gerente, quien conforma un equipo de 6 profesionales de alto nivel formados en Europa y Estados Unidos, y plantea una visión de Bolivia como país exportador de productos petroquímicos de valor agregado a ser logrado en 10 años, en lugar de ser simple exportador de materia prima barata como lo es actualmente.

La estrategia de los técnicos de la GNI para industrializar el gas natural boliviano se basó en la identificación de 4 polos de desarrollo en el país. En cada polo se planificó edificar un complejo de por lo menos 3 plantas petroquímicas según el siguiente detalle: (a) Polo Villamontes con plantas de urea-amoniaco, polietileno, diesel, dimetil éter (DME), n-hexano y GLP (propano y butano); (b) Polo Puerto Suarez con plantas de urea-amoniaco y termoeléctrica (2.000 MW) cuyos productos serían exportados al mercado del Brasil, altamente deficitario en ambos productos; (c) Polo Bulo-Bulo en Carrasco Tropical con plantas de urea-amoniaco, derivados del amoniaco (NPK/DAP y aminas para flotar minerales); n-hexano y GLP (propano y butano); (d) Polo Uyuni con plantas de cloruro de polivinilo (PVC), fertilizantes NPK, litio y cloro-soda y termoeléctrica. Estos cuatro polos de desarrollo permitirían crear 25.000 empleos para los bolivianos.

3. Proyectos Petroquímicos Elaborados

En base a la visión descrita, durante el periodo 2006 – 2010 los técnicos de la GNI tomamos en serio el desafío de consolidar a Bolivia como exportador neto de productos petroquímicos, elaborando 8 estudios de pre-factibilidad y enviándolos a la presidencia de YPFB en La Paz para su aprobación y ejecución. Cada proyecto de pre-factibilidad elaborado mostró indicadores económico financieros (TIR, VAN, Payback) muy favorables, basado en un precio del gas natural conforme a la Ley 3058 vigente y que establece que “el precio del gas natural para el mercado interno será el 50% del precio más barato de exportación”. El análisis de sensibilidad para cada proyecto mostraba que era factible hasta un precio de $US 3,50 por millar de pies cúbicos. Precios mayores hacían que el proyecto no sea factible. Aquí debemos manifestar que el entonces Ministro de HC, Lic. Villegas, siempre exigió que el precio del gas natural para las plantas petroquímicas elaboradas por la GNI sea el precio de exportación al Brasil, de esta manera perjudicó grandemente el avance de los planes petroquímicos de la GNI.

Sin embargo, todos los proyectos elaborados por la GNI fueron aprobados por el Directorio de YPFB en Diciembre 2008 e incluidos en el Plan Estratégico de Inversiones para el período 2009 al 2013. Este plan fue aprobado por el Directorio de YPFB en Diciembre del año 2008, lamentablemente fue desechado totalmente por el Lic. Carlos Villegas, presidente de YPFB y su nuevo directorio en Marzo 2009. Como resultado de la insistencia de los técnicos de la GNI, el Lic. Villegas presidente de YPFB decretó el cierre definitivo de la GNI en Septiembre 2010.

4. Importancia de la Petroquímica en Bolivia.

Los bolivianos debemos reconocer de una vez que Bolivia es un país más gasífero que petrolero y que el desarrollo de la industria petroquímica es de fundamental importancia para el desarrollo socioeconómico del país y porque, además, es una justa y viable aspiración de los bolivianos.
Consideramos que hemos perdido muchos años desde que los técnicos de la GNI elaboraron los proyectos de industrializar el gas natural boliviano, y sólo la Planta Urea-Amoniaco de Bulo-Bulo en CBBA ha sido licitada para su implementación el año pasado 2012, aunque con 3 años de retraso, porque el proyecto de factibilidad y los términos de referencia para su licitación fueron elaborados en la GNI el año 2009, para ser construida durante 2010 y 2011 y entrar en operación en Junio del año 2012. Hemos perdido 3 años!

¿Qué hizo falta en el país para avanzar de manera más acelerada y segura en esta industria? En verdad, siempre faltó la voluntad política del Ministro de Energía e Hidrocarburos y el Directorio y Presidente de YPFB de turno para aprobar los proyectos petroquímicos elaborados por la GNI. Consideramos que fue un error que el Plan Estratégico de Inversiones del período 2009 al 2013 aprobado por el Directorio de YPFB en Diciembre del año 2008, fuera desechado totalmente por el Lic. Carlos Villegas, presidente de YPFB y su nuevo directorio en Marzo 2009, lo más lógico hubiera sido que los nuevos ejecutivos de YPFB tomen el Plan y lo modifiquen para su implementación. Otro error fue la dictación del D.S. 922 el 10 de Julio 2011 por el que se quitó a la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos (EBIH) su rol primario de industrializar los hidrocarburos bolivianos conforme al Artículo 363 Parágrafo I de la Constitución Política del Estado vigente, y otorgando a YPFB dicho rol.

Dudamos que YPFB responda al difícil encargo de industrializar el gas natural debido a que en realidad su negocio es el petróleo y no tiene personal experto en plantas petroquímicas. Además, Carlos Villegas ya ha demostrado que es “no es muy amigo” de la industrialización del gas natural, y prefiere ganar dinero exportando materia prima barata a los países vecinos para ayudarles en su desarrollo industrial. Entonces, fue un error que — en una acrobacia más política que conceptual — se encargue a YPFB hacerse cargo de la industrialización del gas natural.

El D.S. No. 922 es inconstitucional y es necesario que sea revocado para devolver a la EBIH la función primaria de crear industrias petroquímicas en base al gas natural boliviano y crear trabajo parea los bolivianos. Para lograr esto, sugerimos que la EBIH debe retomar los 8 estudios de prefactibilidad elaborados por la GNI durante el periodo 2006 al 2010 y proceder a la elaboración de proyectos de factibilidad a diseño final para ser implementados como complejos petroquímicos en los 4 polos de desarrollo definidos por técnicos de la GNI. Pero, una industria petroquímica requiere la armonizada y coordinada concurrencia de materias primas, tecnología, técnicos expertos, inversión y mercados compradores de la producción, y para atender toda la complejidad de esta industria es vital que la EBIH se maneje dentro el concepto de una Corporación Moderna y Eficiente con profesionales expertos en petroquímica del país.
 
Finalmente, al igual que el año 2002 – cuando el autor de este artículo lanzó la primera propuesta seria de industrializar el gas natural boliviano – seguiremos diciendo: ¡El gas nos pertenece por derecho, industrializarlo es un deber!

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(*) Ingeniero Químico (Ph.D) de USA. Fue Ingeniero Senior de la Ashland Oil Co. e Investigador Senior de la Sherex Chemical Co. de USA. De 2006 a 2009 fue Gerente de Industrialización de YPFB y actualmente, es Profesor Emérito de la Universidad Mayor de San Simón y consultor en procesos industriales con sede en Cochabamba.

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