Abajo tenemos la estadística que se acostumbra exponer sobre la distribución de la tierra en el país, sumando yucas y manzanas.
Sumando yucas y manzanas
Según esa tabla, los territorios indígenas (TCO) son los que tienen más tierra (27%), luego viene la propiedad comunitaria (18%) y la pequeña propiedad (10%). Si sumamos los tres son 55%; después está la propiedad mediana/empresarial con 16%.
Muchos utilizan estos datos para hablar de la distribución de la tierra en Bolivia. Otros vivos los utilizan como muestra de que en Bolivia se ha operado una gran transformación en la tenencia de la tierra. El primero en hacerlo fue el matemático exvicepresidente del gobierno de Morales. Con estos datos se jactaba de que en ese gobierno se había operado una gran transformación revolucionaria; de que los grandes propietarios apenas quedaron con el 16% de la tierra. ¡Pobrecitos! Y claro, estos pobrecitos utilizan esos datos para decir que tienen muy poca tierra. Lamentablemente, esta tabla se utiliza ampliamente, de la manera más acrítica, sin tomar en cuenta que no se puede sumar yucas con manzanas.
¿Cuáles son las yucas y cuáles son las manzanas?
En la tabla están, por ejemplo, empresas/medianos, y están los territorios indígenas. Ahí están las yucas y las manzanas; o sea, una cosa es la tierra y otra cosa es el territorio. Y no sabemos cuánto de tierra de uso agrícola disponen en la práctica los indígenas de los TCO, solo sabemos cuánto de territorio tienen, y eso no es tierra. En esos datos también están las tierras fiscales que no son ni tierras ni territorio; son cosas distintas.
El problema es que si queremos saber cuánto de tierra de uso agropecuario hay por cabeza, esto no nos sirve; menos para saber cuánto de tierra tiene en promedio cada empresario y cuánto tiene cada pequeño propietario.
Para aproximarnos a esos datos tenemos que hacer una tabla donde no están las tierras fiscales, donde no estén los territorios indígenas. El resultado es como sigue abajo:
Comparando esta tabla con la de arriba vemos que el porcentaje de la propiedad mediana y empresarial que era 16% ha subido al 41%. Estas cifras nos acercan un poco más a la realidad.
¿Pero por qué solo un poco más?
Porque no sabemos cuántos propietarios son los que integran cada grupo. Nos dan la extensión en total, pero no el número de propietarios. ¿Por qué no se publican esos datos? Más aún, ¿por qué no podemos saber quiénes son los dueños de la tierra en este país y cuánto tienen? Ocurre lo mismo con los mineros. Son datos disponibles solo para los poderosos, no para el público.
¿Pero puede ser de otra manera?
Claro que sí. Abajo hay una imagen de cómo se puede ver los datos oficiales de las concesiones mineras en Chile. Si quieres ver más, hay una tarifa, pero de todos modos son datos públicos.
NOTAS
1: Los incendios y su impacto en la gestión y saneamiento de la tierra p 15-24. Eulogio Núñez Director del INRA P. 18. En DEFENDIENDO LA VIDA FRENTE A LOS INCENDIOS FORESTALES SERIE CONVERSATORIOS EN DEMOCRACIA Nº 7 Primera edición: mayo de 2024 Friedrich-Ebert-Stiftung en Bolivia (fes Bolivia) Coordinación editorial: José Luis Exeni Rodríguez


