QUIBORAX, LA CUESTION DE FONDO

Lo que está en el fondo del caso Quiborax, va mucho más allá del enjuiciamiento a Mesa y constituirá una amenaza para Bolivia por muchos años más.
Pablo Villegas N., 26-06-2018
Lo de Quiborax se ha reducido a establecer si el culpable es Carlos Mesa o el MAS, olvidando lo que está en el fondo, es decir:


a)      Que el caso se basó en un tratado firmado entre Bolivia y Chile llamado Tratado Bilateral de Protección de Inversiones (TBI);

b)      Que en base a estos tratados Bolivia ya enfrentó 12 juicios que le costaron  785 millones de dólares;

c)      Que aún quedan dos juicios en curso y que en el futuro pueden surgir más.


En la tabla inferior podemos ver los 14 juicios o arbitrajes presentados contra Bolivia y en la cuarta columna los (TBI) que firmó Bolivia (el año entre paréntesis) comprometiéndose a proteger a los inversionistas de los paises de la lista, de los cuales varios siguen vigentes.



No.
Año de inicio
Caso vs Bolivia
TBI
País del inversor
1
2015
Paz Holdings
Reino Unido (1988)
Reino Unido
2
2014
Iberdrola
España (2001)
España
3
2014
Red Eléctrica
España (2001)
España
4
2010
Guaracachi
Reino Unido (1988); EEUU
Reino Unido; EEUU
5
2006
Quiborax
Chile (1994)
Chile
6
2011
Abertis
España (2001)
España
7
2010
Oiltanking
Alemania (1987); Perú (1993)
Alemania; Perú
8
2010
Pan American
EEUU (1998)
EEUU
9
2009
ETI (II)
Holanda (1992)
Holanda
10
2008
AEI
BLEU (Bélgica-Luxemburgo Unión Económica) (1990)
Luxemburgo
11
2007
ETI (I)
Holanda (1992)
Holanda
12
2002
Aguas del Tunari
Holanda (1992)
Holanda
13
2016
Glencore Finanzas *
Reino Unido (1988)
Reino Unido
14
2013
Sudamericano Plata *
Reino Unido (1988)
Bermuda

*: En curso
Fuente: en base a Investment Policy Hub y CIADI

Para comprender qué son estos tratados recomiendo mi artículo “Lo que está en el fondo; Los tratados coloniales de protección de las inversiones” https://cedib.org/wp-content/uploads/2013/01/pp22.pdf



Aqui me limitaré a decir que con estos tratados es muy difícil que un país le gane a un inversionista extranjero y que eso solo ha sido posible en casos excepcionales. El caso Quiborax es un ejemplo del por qué.


Tratándose de las posiciones encontradas de Bolivia y Chile respecto al requisito de legalidad (que las inversoras extranjeras deben respetar en el pais donde invierten) en la Decisión Sobre Jurisdicción del  Caso CIADI N.º ARB/06/2, 2012, el Tribunal a cargo estableció su preferencia por:

“…, una interpretación más equilibrada que toma en consideración la necesidad de proteger las inversiones extranjeras, por un lado, y las responsabilidades del Estado, por el otro.” 
 Y en su apoyo citó lo resuelto por el Tribunal en El Paso:

“Este Tribunal considera que hace falta una interpretación equilibrada, que tenga en cuenta la soberanía del Estado y la responsabilidad de éste de crear un marco adaptable y evolutivo para el desarrollo de las actividades económicas, así como también la necesidad de proteger la inversión extranjera y su flujo constante.” (Par 264)

Como se ve del entrecomillado, todo el “equilibrio” al que ambos tribunales apelan no hace más que hechar todas las responsabilidades sobre el estado; y es con esta base, o “Teniendo esto en consideración” (Par 265), como dice el tribunal,  que “procede a la interpretación del requisito de legalidad”.


Sobre esta base, decir que el tribunal se parcializó contra Bolivia no es toda la verdad sino que son los TBIs sobre cuya base se realizan estos juicios lo que están parcializados con los inversionistas extranjeros.



Entonces ¿por qué somos parte de este tipo de acuerdos?



El carácter abusivo de estos tratados era conocido hace tiempo y por eso es que en la nueva Constitución Política del Estado se estableció que el país los denunciaría/rompería. Se dio un plazo de dos años después de la elección del nuevo gobierno, el 2009, y el MAS negoció esa Constitución con los neoliberales ampliando el plazo a cuatro años. Pero de todos modos, a muchos años de vencido el mismo todavía hay tratados vigentes como el de Chile que siguen desangrando al país.


Por encima de los TBIs está el CIADI, (del Banco Mundial), que en base a estos  tratados crea los tribunales que juzgan a los países acusados de violarlos; es un organismo constituido en base a un convenio de 1965 firmado, entre otros paises, por el nuestro.


El 2007 Bolivia comunicó a este organismo su decisión de denunciar el convenio constitiutivo, en otras palabras, Bolivia se salió del CIADI, y esto tuvo un gran impacto internacional a favor del gobierno. Pero entonces ¿cómo es que después Quiborax nos llevó de una oreja ante el CIADI?



La respuesta es algo compleja.



Primero, no basta con salirse del CIADI como creyeron los bobalicones encargados de la política exterior boliviana sino que es necesario romper con los TBIs; pero, para  hacerlo hay que comprender dos cosas:


a)      Se pueden romper sólo después de un periodo de entre 10 a 20 años de vigencia (según el tratado); y,

b)      Una vez rotos, la protección de las inversiones extranjeras (hechas hasta la fecha del rompimiento) sigue vigente por 10 a 20 años, según el tratado. Este efecto posterior al rompimiento del tratado se llama “ultractividad”.

En el caso de Chile, por ejemplo, el TBI se firmó en 1994 y se podía romper después de los primeros 15 años, o sea el 2009. De haberlo hecho la ultractividad (y el riesgo de que lleven a Bolivia a juicio), habría continuado por 15 años, o sea hasta el 2024.

Tomando en cuenta este segundo aspecto, está claro que si el MAS realmente quería liberar al pais de estos tratados debía haberlo hecho lo más rápido posible. Por ejemplo, en el caso de Alemania, la ultractividad del tratado es de 20 años. De haberlo denunciado el 2006, tendríamos que esperar desde ahora, 8 años más para su finalización, pero como lo hicieron tarde, serán 15.4 años, hasta el 2033.

En la tabla inferior tenemos los tratados que fueron denunciados; la fecha (2da columna) y los años que se esperó para hacerlo después de que ya era posible (3ra columna). En cuatro casos, la espera fue entre 6.6 a 12.5 años.



Fecha
Denuncia del tratado
Años después del periodo límite
Fin de la ultractividad
BLEU
1/10/2014
0.0
1/10/2024
Holanda
11/1/2009
0.0
11/1/2024
España
7/9/2012
0.0
7/9/2022
Austria
7/1/2013
1.0
7/1/2023
Suecia
7/4/2013
1.0
7/4/2033
EEUU
6/10/2012
1.0
6/10/2022
Francia
5/6/2013
6.6
5/6/2033
Dinamarca
5/13/2014
7.1
5/13/2024
Argentina
5/13/2014
9.0
5/13/2029
Alemania
5/13/2013
12.5
5/13/2033

Fuente: Elaboración propia en base a  Investment Policy Hub

Eso hablando de los tratados denunciados. Finalmente, quedan en pie los TBIs con Chile, China, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Italia, Korea del Sur, Paraguay, Perú, Rumania, Suiza y Reino Unido. A partir del día en que se rompan tendremos que esperar entre 10 a 20 años para que realmente estemos liberados de sus consecuencias. Esto quiere decir que continuará el riesgo de que Bolivia sea llevada nuevamente ante el CIADI.

Como vemos, el MAS cometió un terrible atentado contra el país al no habernos liberado de los TBIs cuanto antes.

Entonces, lo que está en el fondo del caso Quiborax, va mucho más allá del enjuiciamiento a Mesa;  son los TBIs que firmaron los neoliberales, y que los anti-neoliberales, o sea los del MAS, prometieron a gritos que denunciarían, pero no lo hicieron.

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